Hay que sacudir el lenguaje diario coloquial, desgastado de emociones por el uso cotidiano para que vuelva a enardecer, para que adopte todo su potencial lírico. Por eso las palabras, pueden sacarse de contexto, volver a unirlas como nunca antes habían estado juntas, relacionarlas de manera irracional. Como hicieron en pintura los fauvistas o Matisse cuando cambiaron la lógica de los colores y produjeron una verdadera revolución plástica. Hay también jóvenes pintores que han intuido este camino azaroso, como la incipiente acuarelista Ana Garrido.
sábado, 5 de enero de 2008
Pintura y poesía
Hay que sacudir el lenguaje diario coloquial, desgastado de emociones por el uso cotidiano para que vuelva a enardecer, para que adopte todo su potencial lírico. Por eso las palabras, pueden sacarse de contexto, volver a unirlas como nunca antes habían estado juntas, relacionarlas de manera irracional. Como hicieron en pintura los fauvistas o Matisse cuando cambiaron la lógica de los colores y produjeron una verdadera revolución plástica. Hay también jóvenes pintores que han intuido este camino azaroso, como la incipiente acuarelista Ana Garrido.
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3 comentarios:
La joven pintora Ana Garrido apunta en la dirección que comentas Mª Luz. Se insinua un ímpetu y una libertad en la pincelada y una intensidad en los colores que nos recuerda efectivamente al fauvismo. Dale mi enhorabuena y anímala a que no deje de crear.
¡este blog apunta muy interesante!
Besos
de acuerdo contigo,tiene gusto y atrevimiento.un largo recorrido de trabajo,y constancia,porque la inspiracion se desprende de la insistencia.maria luz
Hola Mari Luz, gracias a la llamada telefónica he descubierto tu blog. Espero que le sigas dando vida. Saludos.
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